Obviamente debe leerlo

Algunos cuando comienzan a leer cualquier texto de revista impresa o digital, página web, etc., y trata sobre el mantenimiento de los coches lo abandonan. Les resulta fastidioso recibir la cantaleta porque “es algo que saben hasta el cansancio”, y, aun así, es algo que muy pocos hacen. Consideran el tema como elemental, aunque igual lo obvian. Por ello, viven de una reparación en otra, pero… ¿reconocen que no hacen nada de eso? ¡Jamás! Son los maestros del hierro y ellos saben lo que hacen etc, etc.

Saben que no realizar las revisiones diarias y el respectivo mantenimiento cada cierto tiempo daña el vehículo, sin embargo, no ahondan en lo que realmente le sucede al coche. Creen que las cosas pasan de golpe y no que cada pequeña falla es el comienzo del declive. A continuación le explicamos lo que pasa a raíz de esos “yo sé pero es que, y, yo lo iba a hacer aunque…” y demás excusas.

Qué pasa si el mantenimiento y las revisiones no pasan por nuestro vehículo

Líquido y escobillas del parabrisas: que los cristales estén sucios, sobre todo cuando el sol está bajo, crea un gran problema en la visibilidad que puede generar serios accidentes.

El aceite y su filtro: cuando el aceite está sucio la lubricación es mala, desgasta el motor prematuramente. Que un filtro esté obstruido por exceso de impurezas por no cambiarse deja pasar el sucio al motor y puede trancar algunas piezas o ensuciarlas hasta trabarla y fundir la pieza o el motor.

Neumáticos: al no chequear la presión o cambiarlas cuando se desgastan pierde agarre, deslizan cual jabón cuando hay agua o nieve en el camino, y el riesgo de un reventón es inminente. Este factor es el común de los peores accidentes.

Pastillas y líquido de freno: la distancia y el tiempo de frenado se alargan cuanto más desgastados se encuentren el líquido y las pastillas de freno. En una situación de emergencia es altamente peligroso.

Correa de distribución: su rotura afecta al conjunto del motor, un peligro que puede resultar fatal tanto para el coche como para los que ocupan el vehículo. Es una reparación carísima y es obligatoria porque no hay medias soluciones para ello.

Amortiguadores: cuando están en mal estado pierden un buen agarre en las curvas, se balancean de más, se prolonga la frenada y derrapa más fácil, o se voltea.

Si está en este punto de obviar las cosas seguramente su coche ya es una lata de atún, una buena forma de retomar el camino es no subestimar los consejos. Las piezas de segunda mano coches son muy populares por lo económicas que son, además de que pueden ser de buena calidad, si consulta un desguace online de intachable trayectoria.